Autismo y experiencia sensorial

Escuchar no siempre significa mirar a los ojos

Apartar la mirada puede facilitar el procesamiento del lenguaje, la preparación de una respuesta o la participación en una conversación. La atención no se mide por la mirada.

Retrato de Amara Bishop.AutorAmara Bishop

·5 min de lectura

Dos personas adultas conversan en una mesa mientras una escribe en un cuaderno en lugar de mantener contacto visual.

En resumen

Ideas principales

  • El contacto visual es una posible señal social, no una prueba fiable de que alguien esté escuchando.
  • Para algunas personas autistas, gestionar el contacto visual añade esfuerzo o compite con el procesamiento del lenguaje hablado.
  • Las palabras claras, las pausas, el seguimiento por escrito y las comprobaciones directas de comprensión pueden hacer que la comunicación sea más accesible para todos.

La pregunta de la entrevista es sencilla y la respuesta se preparó la noche anterior. Entonces llega una indicación conocida: «Mírame cuando hables». La atención se desplaza desde la pregunta hacia la mecánica de mirar. ¿Cuánto tiempo es suficiente? ¿La mirada parece demasiado fija? ¿Ha llegado el momento de apartarla? Justo cuando la persona intenta parecer más implicada, encontrar la respuesta ensayada se vuelve más difícil.

Muchos entornos tratan el contacto visual como una prueba visible de honestidad, confianza, respeto o concentración. Esos significados dependen de la cultura y del contexto, y no son medidas fiables de lo que otra persona comprende. Alguien puede mirar directamente a quien habla y no captar el mensaje. Otra persona puede mirar la pared, un cuaderno o sus propias manos mientras sigue cada palabra.

El contacto visual es una señal, no la definición de la atención

Una conversación reúne varias tareas a la vez: escuchar las palabras, interpretar el tono, observar el entorno, decidir qué importa, preparar una respuesta y gestionar los turnos. Para algunas personas, mirar un rostro aporta información útil. Para otras, la mirada directa añade otra fuente de información exigente que compite con las palabras que están intentando procesar.

Las orientaciones de NICE piden a los profesionales que tengan en cuenta las necesidades de comunicación de las personas autistas y ofrezcan la información en formatos adecuados. Las recomendaciones de NHS England también proponen ajustar la comunicación y el entorno sensorial, en vez de esperar que una persona demuestre primero que necesita apoyo. Ninguno de estos principios exige que todas las personas muestren la atención del mismo modo.

Apartar la mirada puede ayudar a escuchar

Un estudio cualitativo con personas adultas autistas encontró experiencias diversas respecto del contacto visual. Quienes participaron describieron presión social para adaptar la mirada, un contacto visual que podía resultar desagradable y dificultades para escuchar mientras lo gestionaban de forma deliberada. El estudio fue pequeño, de modo que no puede representar a todas las personas autistas, pero respalda de forma directa una cuestión que suele pasarse por alto: la mirada puede cambiar el esfuerzo que exige una conversación.

Apartar la vista puede dar un momento para organizar el lenguaje, reducir la información visual o concentrarse en una voz. También puede ser sencillamente el estilo conversacional natural de una persona. Ninguna de estas posibilidades debería suponerse desde fuera. Lo útil es preguntar sin convertir una respuesta concreta en requisito para tratar a alguien con respeto.

La presión crea una segunda tarea

Cuando se exige contacto visual, la conversación deja de tratar únicamente sobre el tema original. La persona quizá tenga que calcular cuándo mirar, si su expresión parece correcta y qué interpretará la otra persona cuando aparte los ojos. Esta vigilancia deliberada puede consumir la atención que, de otro modo, estaría disponible para escuchar y responder.

La exigencia puede ser especialmente costosa en una entrevista, un aula, una consulta médica, un conflicto o un entorno social desconocido: situaciones cuyo contenido ya tiene consecuencias. Cumplir puede hacer que la interacción parezca más fluida para quien observa, sin volverla más accesible para la persona que está haciendo el esfuerzo.

Utiliza formas mejores de comprobar la participación

Si comprender importa, comprueba la comprensión de manera directa. Las siguientes opciones aportan información más útil que pedir un patrón concreto de mirada. Deben plantearse como invitaciones, no como pruebas destinadas a demostrar que alguien se equivoca.

  • Pregunta: «¿Quieres que lo repita, que lo escriba o que te dé un momento para pensarlo?».
  • Ofrece los puntos importantes por escrito antes o después de la conversación.
  • Haz una pausa después de preguntar, en vez de interpretar una respuesta lenta como falta de interés.
  • Cuando la precisión sea importante, pide a la persona que explique con sus propias palabras el siguiente paso acordado.
  • Permite dibujar, moverse, mirar a otro lugar o usar otro punto de enfoque neutro, salvo que exista un problema real de seguridad.

Haz explícitas las reglas ocultas

Muchos problemas de comunicación se atribuyen a una persona cuando la verdadera dificultad es una expectativa que nadie ha expresado. Si quien habla necesita confirmación, puede decir de qué tipo: «Necesito saber si el viernes te viene bien» o «Dime si alguna parte de este plan no está clara». Esto es más preciso que esperar que otra persona comunique su acuerdo con los ojos.

También ayuda separar la preferencia de la necesidad. Alguien puede preferir el contacto visual en unas relaciones y evitarlo en otras. Puede mirar más mientras habla que mientras escucha, o al contrario. Una comunicación accesible permite esa variación en vez de convertirla en un juicio sobre el carácter.

Cuando la comunicación se convierte en una barrera

Si las exigencias de una conversación bloquean repetidamente el acceso a la atención sanitaria, la educación, el trabajo o relaciones esenciales, el problema merece una respuesta práctica. Una petición puede ser tan sencilla como recibir las preguntas con antelación, utilizar instrucciones escritas, hacer una pausa, acudir con una persona de apoyo o acordar que no se requiere contacto visual directo. Los derechos disponibles y los procesos formales varían según el lugar, pero sigue siendo importante nombrar la necesidad de acceso.

Base de evidencia

Fuentes

  1. Autism spectrum disorder in adults: diagnosis and management — RecommendationsNational Institute for Health and Care Excellence (NICE)
  2. More than words: supporting effective communication with autistic people in health care settingsNHS England
  3. Deliberate and Self-Conscious Adaptation of Eye-Contact by Autistic AdultsJournal of Autism and Developmental Disorders
  4. Signs of autism in adultsNHS